viernes, 21 de julio de 2023

Por qué los huelguistas en Estados Unidos caminan en círculo con sus pancartas

 


Las formas de manifestar apoyo o descontento con alguien o algo de manera pública y grupal alrededor del mundo son variadas. Sin embargo, llama la atención la costumbre de los huelguistas estadounidenses (que ha influido en muchos otros lugares) de sostener pancartas con frases mientras caminan dando vueltas, normalmente cerca de la entrada del edificio donde reside la empresa o la institución con cuya administración están en desacuerdo.

Si se les preguntara a quienes se manifiestan de tal forma, probablemente la mayoría dirá que permanecer en marcha dando vueltas es una manera de mostrar dinamismo (en vez de pasividad); que así se atrae más atención del público o que, simplemente, es lo tradicional. Todo lo anterior es verdad. Sin embargo, detrás de esta manera de protestar hay originalmente la intención de evitar problemas con la policía.

La historia del sindicalismo en el mundo (los Estados Unidos de América no son la excepción) está llena de altibajos. Basta pensar que el derecho de agrupación de los trabajadores (y ya no hablemos del derecho a ponerse en huelga) no ha existido siempre y en el proceso de su obtención y reconocimiento ha corrido sangre.

Hoy, con el derecho de huelga reconocido por la ley, también existen derechos para la manifestación pública de que se está en huelga y de los motivos para estarlo. Así, en la lógica de que el patrón no está conforme con esta manifestación, y mucho menos con el paro de las labores, la tentación de usar a la fuerza pública (o sea a la policía) para reprimir a los huelguistas podría llevar a actos ilegales.

Por lo anterior, históricamente los actos de represión, cuando no se han llevado a cabo de forma descarada, se han disfrazado con el pretexto de que los huelguistas están cometiendo alguna falta o delito.

Un motivo (o pretexto) para detener a los huelguistas cuando se manifiestan en la calle podría ser el obstaculizar el paso de los transeúntes, acto que efectivamente está prohibido. Si los huelguistas marchan en círculo constantemente, no se puede alegar la obstrucción.

Otro motivo que pudo haberse usado en alguna época es el de la infracción a las leyes que prohíben la vagancia (loitering), pues ésta podría presumirse cuando alguien permanece en un lugar público sin motivo aparente. Mantenerse en movimiento es una manera de evidenciar que no se permanece de esa forma.

No obstante, quizás la costumbre de caminar en círculo mientras se protesta fue una estrategia de los sindicatos en los años 50's, durante la guerra fría y la paranoia anticomunista que caracterizó a las intervenciones del Comité de Actividades Antiamericanas que presidía el senador Joseph McCarthy. En esta época no era descabellado que la policía detuviera huelguistas con la presunción de un delito mucho más grave que la obstrucción del paso o la vagancia: quienes estuvieran congregados simplemente de pie en la vía pública podrían estar cometiendo actos de conspiración (conspiracy); es decir, poniéndose de acuerdo para cometer un delito. Marchar en círculo sosteniendo una pancarta, en silencio preferentemente, era una forma de evadir la presunción de dicho delito.


lunes, 5 de diciembre de 2022

Por qué se prohíbe el uso del celular en bancos, gasolineras y aviones

 


Una de las prohibiciones menos respetadas en general es la que se refiere al uso de celulares en ciertos espacios públicos. ¿La razón? Quizás el fuerte hábito y dependencia que sienten las personas con respecto al dispositivo. Influye también que las personas pueden no percibir ningún riesgo relacionado con el uso del celular y, en cierto modo, la prohibición parece arbitraria o, al menos, una restricción exagerada.

¿Por qué está prohibido usar celulares en las gasolineras?

La restricción en las gasolineras suele estar amparada por las leyes de cada país, y la razón no es que los celulares interfieran con su señal en el funcionamiento de las bombas de combustible, como algunos suponen.

El riesgo en este sitio es provocar un incendio en el caso improbable, aunque no imposible, de que el dispositivo provoque una chispa que se propague con los vapores de combustible invisibles. Cuando se activa el flujo de líquido inflamable para llenar el tanque del automóvil, dichos vapores se liberan y, mientras se dispersan en el aire, la concentración es alta entre el vehículo y la máquina dispensadora. La probabilidad de que un teléfono celular haga chispas es baja y, si sucede, la causa estaría relacionada con la batería que no funciona correctamente. Aun así, y a pesar de que no hay informes de incendios por esta causa, la prohibición es una medida de precaución equivalente a no fumar en zonas con riesgo de ignición.

Lo curioso del asunto sería que no se ha prohibido el uso de los terminales electrónicos que utilizan los trabajadores de las gasolineras para realizar los pagos con tarjeta. Quizás el motivo sea que, en el momento del cobro, el surtidor de gasolina ya está inactivo.

¿Por qué está prohibido el uso de teléfonos celulares en los aviones?

En los aviones, se le pide que apague su teléfono celular o lo ponga en "modo avión". Existe la creencia de que esto es para evitar que las señales emitidas por los pequeños dispositivos interfieran con el correcto funcionamiento de los sistemas de pilotaje de la aeronave, pero no es así.

El posible impacto, por otro lado, se da porque las señales de radio que emiten y reciben los celulares al realizar llamadas pueden afectar la claridad de las transmisiones entre el avión y la torre de control. Creo que no hace falta explicar por qué es importante que la comunicación entre el avión y la torre de control sea lo más clara posible.

Posiblemente esta restricción termine algún día con el uso extendido de la red de telefonía llamada 5G, que ocupa un espacio distinto en el espectro electromagnético.

¿Por qué se prohibe el uso de teléfonos celulares en los bancos?

La tercera de las prohibiciones a las que nos referimos tiene que ver con la seguridad y el riesgo de asaltos.

La razón por la que se se restringe el uso de dispositivos móviles dentro de los bancos es que pueden y han sido usados por delincuentes para realizar atracos tanto a los clientes de los bancos como a las mismas instituciones. A través de la sigilosa comunicación que es factible con estos aparatos, dos o más personas dentro y fuera de las instalaciones pueden ponerse de acuerdo para vigilar, ejecutar las acciones delictivas, y escapar.




jueves, 25 de agosto de 2022

Por qué se abomba la base de los sartenes

 


Parece un destino común e irremediable que los sartenes, sin importar su calidad o precio, terminen deformándose en la base, con lo cual ya no se asientan adecuadamente.

Este abombado no ocurre de la noche a la mañana. Más bien se trata de una deformación progresiva y sutil que pasa desapercibida hasta que un día el cacharro "baila" al pretender dejarlo fijo sobre las hornillas de la estufa.

¿Por qué ocurre esa deformación sutil? ¿Sucede de manera continua, en cierto momento del día o la provoca el uso? ¿Puede evitarse?

Todo comienza con la primera lavada del sartén estando aún caliente y continúa poco a poco conforme se mantiene esta práctica.

Al usar el sartén sobre el fuego mientras se preparan los alimentos, se produce el fenómeno conocido como dilatación térmica, ocasionado por la acción del calor sobre las moléculas del metal.

Cuando el metal se calienta, lo que sucede es que sus moléculas entran en movimiento. Esto ocasiona que se separen entre ellas, tal como sucede con cualquier otra sustancia. Así ocurre la dilatación, o sea, el aumento de volumen o tamaño del objeto, que, como dijimos, es ta leve que normalmente no se nota.

Aún cuando la temperatura del fuego en la estufa no es tan alta como para fundir el metal, la dilatación que ésta produce podría aumentar el diámetro del sartén una fracción de milímetro, algo prácticamente imperceptible, para luego volver a su forma original al enfriarse paulatinamente. La práctica de enfriarlo rápidamente poniéndolo bajo el chorro de agua en el fregadero ocasionará que la reversión de la dilatación ocurra de manera defectuosa. A partir de ese instante, la forma del sartén ya no será la misma, aun cuando no lo notemos.

Así que sí hay una manera de evitar que los sartenes de la cocina se pongan a bailar después de usarlos algún tiempo: dejemos que se enfríen solos antes de lavarlos.




miércoles, 6 de julio de 2022

¿Es Santa Claus un santo normal?

 La santidad es un concepto incluido por varias religiones. La palabra proviene del latín sanctus; en griego,  ἁγίος (hagíos); en hebreo qadoš: elegido o bien diferenciado, distinguido.

Es una manera de dar a entender que algo o alguien es cercano a la deidad. Al Vaticano, por ejemplo, le nombran Santa Sede. Al papa, Santo Padre.

Existe también el llamado santoral de la Iglesia Católica, conformado por una serie de hombres y mujeres que cuentan con la declaración de santidad, y se les tiene asignado un día del año para ser conmemorados.

En los inicios del cristianismo se decía santo a cualquiera que abrazaba la nueva religión. De hecho, se declaraban santas poblaciones enteras cuando los apóstoles las evangelizaban. Se consideraba que todas las personas están llamadas a la santidad; el bautismo ya era el gran paso en esa dirección.

Sin embargo, en algún momento la categoría de santo se reservó para hombres y mujeres cuya vida podía ser ejemplar de buen cristiano. Así, los primeros santos en esta etapa fueron los apóstoles, profetas y María, la madre de Jesús.

En los primeros siglos de la era cristiana, en el imperio romano no era fácil ser cristiano. Había persecución. A muchos los torturaron y asesinaron. Esto cambió en el año 312, cuando se contó con el apoyo del emperador Constantino, convertido al cristianismo.  Así, en los siglos IV y V, comenzó algo inédito y hasta escandaloso: se sacaron los cadáveres de varios mártires cristianos de las catacumbas (que estaban fuera de las ciudades) y fueron alojados en llamativos templos dedicados a ellos (dentro de las ciudades), con lo que comenzó la devoción a estas personalidades, las cuales se pretendía fueran tomadas como modelo de comportamiento a seguir.

Sin embargo, la gente muy pronto pasó por alto la intención original y asimiló el nuevo modelo a sus antiguas prácticas paganas politeístas. Así, los santos se convirtieron más bien en protectores de sus devotos y en los intermediarios para obtener todo tipo de favores. Y además de los mártires, pasó lo mismo con los restos mortales de cristianos que habían renunciado a la vida normal para vivir aislados y/o recluidos en oración, y de obispos que gozaron del afecto de sus fieles por su entrega. Ejemplo de lo último fue San Nicolás de Bari, obispo oriundo de Licia (en la actual Turquía), que gozó de gran simpatía en el siglo VI.

Las anécdotas milagrosas atribuídas a este obispo en vida y tras su muerte lo elevaron a la categoría de santo de la manera en que se hacía en el cristianismo primitivo: por iniciativa de los fieles y con el visto bueno del obispo local, se construía un templo, se depositaban ahí sus restos y comenzaba el culto. No existía la beatificación ni la canonización por parte del papa, pues estos trámites no se implementaron hasta el siglo XII.

La festividad de San Nicolás de Bari es el 6 de diciembre y se le considera patrono de los niños (a quienes procuraba y daba regalos) y de los marineros, entre otros. Es especialmente celebrado en los Países Bajos con fiesta nacional y toda la cosa.

Antes de seguir, toma nota de ésto: los Países Bajos es el nombre de un solo país; de hecho, un reino (Netherlands, que solíamos llamar Holanda; su capital es Amsterdam; su gentilicio es neerlandés) que se encuentra en la parte central de Europa.

El nombre de San Nicolás en neerlandés es Sinterklaas (forma popular de Sint-Nikolaas). En suizo es Santiklaus.

La tradición de la festividad de este santo llegó al continente americano en el siglo XVII con los inmigrantes holandeses que fundaron el poblado de Nueva Amsterdam, que luego se convirtió en la ciudad de Nueva York.

Habrían de pasar muchos años para que se hablara de Santa Claus.

El concepto de San Nicolás de Bari y su festividad ubicada en la primera semana de diciembre fue bien recibido por los americanos, sobre todo porque ya existía la tradición neerlandesa de que este santo se hacía presente durante la noche previa a su festejo e iba por los tejados metiendo regalos para los niños por las ventanas o las chimeneas. Al parecer se transportaba a caballo y contaba con algunos ayudantes. El concepto era demasiado atractivo para ser aprovechado por algunos poetas y cuentistas del Nuevo Mundo, ávidos de crear personajes, canciones y relatos alusivos a la Navidad. La pronunciación Sinterklaas o Santiklaus finalmente derivó en Santa Claus.

El aspecto y vestimenta que asociamos con el actual Santa Claus es una combinación de los íconos europeos de San Nicolás de Bari y los trabajos de ilustradores de libros infantiles y tarjetas navideñas a principios del siglo XX, basados en las descripciones parciales que fueron aportando los escritores.

Entre las obras creadas estaba la de Frank L. Baum (autor de El mago de Oz), publicada en 1902: La vida y las aventuras de Santa Claus, donde se narra cómo éste se convirtió en santo y cómo adquirió la misión y los poderes que le permiten cumplirla cada año en la Nochebuena.







domingo, 27 de marzo de 2022

Por qué a veces los saludos de beso te dan "toques"



El saludo "de beso" es costumbre en muchos países, aún cuando a una gran parte de la población que lo practica o que lo atestigua le resulta una imposición desagradable. El beso como saludo se ha colado al ámbito laboral, por ejemplo, y se da aun entre personas que se presentan por vez primera.

Lo que quizás comenzó como una manera de reconocimiento tribal por el olfato entre nuestros antepasados primates, ha transitado por diversas interpretaciones culturales, asociadas principalmente al respeto y al afecto, y de alguna manera ha llegado a ser un convencionalismo muy peculiar, si se considera que la mayoría de las veces el saludo es un mero acercamiento de mejillas mientras los labios pretenden escapar hacia una de las orejas, emitiendo un discreto chasquido.

De vez en cuando, haya o no haya un auténtico roce, en algún momento del procedimiento, ¡zaz!, sobreviene un "toque" eléctrico totalmente inesperado. Y, para que el acto resulte más ridículo, tras el susto, los que se saludan sienten la necesidad de decir algo ocurrente.

El propósito de esta entrada no es ahondar en la historia o razones del beso como saludo ni mucho menos en la de ese extraño acercamiento de mejillas, sino vislumbrar por qué llega a darse el mentado toque o calambre.

De dónde viene tal descarga eléctrica. ¿Acaso sucede porque los saludantes en realidad se caen mal y algún hado travieso quiere ponerlos en evidencia? O al revés, ¿será porque tienen una afinidad sospechosa, y por eso "sacan chispas"?

Habrá que empezar por recordar que todo está hecho de átomos, y lo que los mantiene unidos es una fuerza que actúa en las capas externas de cada uno de dichos átomos, donde están esas partículas "subatómicas" llamadas electrones.

Cuando dos materiales se frotan, en ocasiones puede haber intercambio de electrones (los que están en la superficie frotada). Es decir, la superficie de uno de los materiales queda con más electrones de los que debería tener y la otra queda con menos. Eso provoca que ambas superficies queden con cargas opuestas que se atraen. El material que perdió electrones tiene carga positiva; el que los ganó, negativa. La atracción magnética simplemente tiende a restablecer el equilibrio. Esa carga eléctrica producida por el frotamiento se llama "estática" y probablemente la has visto si alguna vez frotaste un globo contra tu cabello.

Las personas a veces se cargan con estática involuntariamente al hacer ciertas actividades cotidianas. Transportarse en automóvil, por ejemplo, provoca un frotamiento continuo de la ropa con las vestiduras del asiento que deja a la persona "cargada" negativamente. Esta electricidad normalmente "escapa" hacia el suelo, pues éste suele estar cargado positivamente.

Pero, qué crees. Mientras estás abordo del coche, la electricidad no puede escapar porque las llantas funcionan como aislante. Y cuando te bajas, puede que aún te mantengas cargado pues las suelas de goma de tus zapatos hacen lo mismo que las llantas del carro.

Así que la electricidad escapa en la primera oportunidad. Podría suceder que, al bajar, poses tu mano en la carrocería, que está hecha de metal el cual es excelente conductor, y ¡zaz!, viene el calambre.

Pero también puede que no escape en ese momento y la electricidad te acompañe hasta el momento en que saludes de beso a alguien.

Y puede ser que no hayas viajado en auto, sino que seas un oficinista que ya lleva un rato arremolinándose en su asiento, frente a un escritorio, con suelas de goma, en una estancia alfombrada. Esto también puede cargarte de estática.

viernes, 28 de enero de 2022

Por qué lavar las toallas si cuando nos secamos estamos limpios

 


Escuchamos a dos locutores de radio enfrascados en la discusión que hace años, durante la infancia, alguna vez tuvimos nosotros también. Si se supone que al salir de la ducha estamos limpios, ¿por qué lavar la toalla con la que nos secamos? Bien, aquí hay unas razones para hacerlo.

Primeramente, porque creer que al salir de la ducha estamos limpios es un pensamiento optimista en la mayoría de los casos. Acaso solo los bebés, debido a su tamaño y a que son sus madres quienes los bañan, podrían presumir de quedar bastante limpios. Quienes nos bañamos a nosotros mismos tenemos ciertas limitaciones debido a la inaccesibilidad, sobre todo visual, a algunas de las áreas del cuerpo que pretendemos dejar inmaculadas. Así pues, es muy probable que, al llegar el momento de usar la toalla, haya zonas del cuerpo con restos de jabón que la toalla retirará con sus respectivas impurezas.

En segundo lugar, al secarnos, la toalla arrasa con gran cantidad de células muertas de la piel que quedan alojadas entre las fibras de la tela.

En tercer lugar, la humedad misma que impregna la toalla recién usada es vehículo propicio para la proliferación de hongos y otros microorganismos.

Quien quiera que haya visto el aspecto de una toalla usada varias veces antes de lavarla, estará de acuerdo en que ésta tiende a ensuciarse a pesar de todo.

viernes, 3 de diciembre de 2021

¿A veces saltas cuando te estás quedando dormido?


Si quisiera experimentarlo a propósito, no podría. ¿Quién es capaz de pegar un salto estando acostado? Bueno, yo y mucha gente podemos, pero no a voluntad. Suele ocurrir cuando estamos al borde del sueño, y el fenómeno se acompaña con la alucinación de que caemos en un precipicio insondable o simplemente de que tropezamos al andar. El sobresalto, desde luego, nos despierta.

Las sacudidas hípnicas, nombre técnico del fenómeno, son muy comunes, aunque por algún motivo, parece que a muchos les incomoda admitir que les pasa. Algo parecido a la rara vergüenza que se siente al caerse en público.

Estas sacudidas son un tipo de mioclon; o sea, un espasmo muscular involuntario (el hipo y los movimientos epilépticos, aunque no tengan nada qué ver, también son mioclones), cuyo origen aun no se determina con seguridad, por lo que prestamos atención a distintas teorías.

Podría ser que cuando estamos a punto de dormir, en esa zona ambigua donde se juntan las aguas del lago de la vigilia con las del mar del sueño, la paulatina relajación del cuerpo toma por sorpresa a la parte de la mente que permanece consciente; por lo que, al percibir que el cuerpo se "suelta", ésta reacciona con un reflejo ante la posible ausencia de un soporte adecuado. Es lo que sucede con los familiares "cabeceos" que produce el sueño en quien se resiste a quedarse dormido, durante la interesante conferencia del profesor de matemáticas a las 3:00 de la tarde. Este reflejo provocaría la alucinación o ensueño de la caída al vacío en la parte de la mente que ya casi está dormida.

Los partidarios de tal teoría señalan una causa evolutiva para esta peculiar reacción del cerebro. Es así: nuestros antepasados primates habrian dormido en las ramas de los árboles para estar a salvo de sus depredadores y, tras millones de años de evolución, nosotros quizás conservamos ese botón de alerta para actualizar la postura del cuerpo ante el peligro de caer del árbol en el que dormimos. O, mejor dicho, en el que dormía nuestro remoto antepasado, ya bastante ciscado tras la última caída del ahuehuete que le dejó sin dos dientes y una caricia del tigre dientes de sable que se acercó a ver qué había pasado.

Otra teoría nos advierte que la sacudida hípnica es consecuencia y no causa del ensueño en el que percibimos que nos caemos al vacío. En ese caso, los movimientos del cuerpo serían los propios de quien se cae, con todo y el miedo, lo que convierte a la sacudida en una conducta de sonambulismo que se trunca por el súbito despertar de quien lo vive. Es decir, así como hay personas que hablan dormidas porque están soñando que conversan; o gente que se levanta dormida y deambula por la habitación buscando algo porque sueña precisamente que perdió un objeto, habrá quienes salten horizontalmente en el lecho porque sueñan que dieron un paso cuando el suelo desapareció de pronto.

¿Qué explicación te convence a ti?

Por qué los huelguistas en Estados Unidos caminan en círculo con sus pancartas

  Las formas de manifestar apoyo o descontento con alguien o algo de manera pública y grupal alrededor del mundo son variadas. Sin embargo, ...